Asociación cultural feminista Madrid, Spain

El pasado 12 de mayo se cumplieron cien años de la muerte de Doña Emilia Pardo Bazán. Sabéis que a nosotras no nos gusta conmemorar la muerte de nadie, pero como las cosas en este mundo se hacen de esta manera, no queríamos desaprovechar la ocasión para visitar la exposición que la Biblioteca Nacional le ha dedicado a costa de este aniversario: Emilia Pardo Bazán. El reto de la modernidad, a la que se puede asistir hasta el próximo 26 de septiembre de 2021.

Esta muestra es una aproximación a la vida y obra de la autora que, sobre todo, muestra  su dimensión como figura pública, tanto en España como en el extranjero. El gran número de retratos puede justificarse por las posibilidades económicas de la familia, pero es la cantidad de caricaturas, menciones en prensa y su inclusión en listas de escritores o de personajes famosos, en los que es casi siempre la única mujer, así como el apodo sarcástico de “la inevitable”, lo que nos da buena cuenta de la fama que tenía la escritora en su época.

Destacan las citas de sus contemporáneos tanto a favor como en contra, aunque echamos en falta una profundización en sus vínculos profesionales y personales. Sí podemos ver, por ejemplo, un esbozo de cómo se llevaba con su padre y con Galdós, aunque si no supiéramos por nuestra cuenta que fue la traductora de John Stuart Mill, nos hubiera extrañado mucho la inclusión de su retrato en la sala. Se obvia también en la exposición algunos de los capítulos más controvertidos de su vida como el contrabando de armas que hizo para el bando carlista o las causas de sus desencuentros con Leopoldo Alas Clarín y Menéndez Pelayo.

En cualquier caso verla en la foto de la votación para la elección del presidente del Ateneo nos ha puesto la piel de gallina. La caricatura intentando abrir las puertas de la Real Academia de la Lengua o la película en la que se la puede ver removiendo una taza ya viejita, son algunos de los momentos más entrañables de la exposición.

Para finalizar, no podemos dejar pasar una cita de Juan Valera, cuyo monumento se encuentra justo enfrente de la Biblioteca Nacional, que evidencia que en su opinión, no solo las mujeres que se postularon y cuya candidatura fue rechazada merecían estar en la academia, sino que las nombradas en esta pequeña cita también, y que en su misoginia tenía claro que si dejaban entrar a una no tendrían excusa para no dejar entrar al resto. 

Desde aquí os animamos a pasaros por la Biblioteca Nacional y descubrir un buen montón de documentos gráficos que nos acercan a la figura de esta insigne y tremenda escritora de la que aún tenemos tantas cosas que aprender.

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