Ya que no se dice en las escuelas lo decimos nosotras.

La cultura popular se alimenta de los conocimientos que se comparten pero hay muchos datos y saberes que a pesar de llevar años publicados por especialistas no trascienden al imaginario colectivo.

Una verdad no es más verdad por repetirse muchas veces pero si no se repite esa verdad pierde peso, valor y credibilidad en una sociedad que nos bombardea con informaciones del todo triviales.

Riane Eisler habló en «El cáliz y la espada» de la gilanía o sociedad de cooperación, un sistema igualitario que desde hace décadas, y gracias a Marija Gimbutas, sabemos que vivió durante la prehistoria asentado en la vieja Europa y otros lugares del globo.

Sin embargo, el término Gilanía (que etimológicamente incluye a los dos sexos) y su significado no ha impregnado aún el imaginario como una realidad que nos precede y que, a pesar de todo el patriarcado y su violencia, es el sustrato de nuestras mejores características.

Mañana en nuestra reunión del club de lectura «Mejor juntas» hablaremos de esto y de la cantidad de mitos que desde entonces nos hablan de las sociedades gilánicas y de cómo estos conocimientos han sobrevivido a pesar de todos los intentos por acallarlos.

¿Conoces más ejemplos de arte prehistórico hecho por mujeres?

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Te leemos 🤓


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