Tenemos cierta tendencia a compararnos y esgrimir esta comparativa en nuestra defensa o en la justificación personal.

La comparación es una herramienta cognitiva muy útil que utilizamos para relacionar dos cosas similares aunque no iguales. Con ella conocemos nuestra posición respecto al resto de lo que existe.

El lado oscuro de la comparación es que la utilizamos imbuidas en un sistema tremendamente jerarquizado y dominante por lo que la información que nos proporciona la herramienta viene, por decirlo de alguna manera, contaminada de base.

El problema de usar la comparación en un sistema como el nuestro es que inevitablemente siempre habrá una de las partes que salga perdiendo. La jerarquía convierte la comparación en competición.

Con las lecturas que os proponemos en el nuevo ciclo del club «Mejor juntas» buscamos comprender cuál es nuestra posición, individual y colectiva, y desde dónde miramos.

No es necesario competir por comparación pero sí comprender con empatía. Si el feminismo trata de hacer un mundo más justo para todas las personas aún nos queda mucho por aprender las unas de las otras.

Siempre MEJOR JUNTAS

Harriet E. Wilson. Primera mujer negra que consiguió publicar. Nuestra negra, esbozos de la vida de una negra libre muestra la situación racial en los estados “antirracistas”, todo el mundo tenía razones para invisibilizar su obra.

Alice Walker. Un disparo de su hermano la hizo perder la vista del ojo derecho. Su familia lo consideró un accidente mientras que ella afirma que fue deliberado. La obra de la autora de El color púrpura habla de abrir los ojos a una realidad que no es como la que te han contado.

Octavia Butler. Es pionera al mezclar ciencia-ficción con las reivindicaciones de clase, raza y género. También fue la primera escritora de ciencia ficción en recibir la beca Genius. Parentesco no sólo le permitió dedicarse a la escritura a tiempo completo sino que además es ampliamente utilizado como libro de texto en ámbitos académicos. Nosotras lo vamos a leer en nuestro Club de lectura 😉

N. K. Jemisin. Sus obras se encuentran a medio camino de la fantasía y la ciencia-ficción. Es la primera persona en ganar tres premios Hugo consecutivos, lo que la convierte en la autora en activo con más prestigio de estos géneros.

Maryse Condé. Un sentimiento de inferioridad inoculado por su entorno le impidió escribir antes de los 40. En 2018 no se concedió el Nobel de Literatura pero a ella le otorgaron el premio alternativo creado ex profeso para sustituirlo.

Maya Angelou. Fue una superestrella multifacética reconocida. Destacó como escritora, poeta, cantante, periodista, activista, cineasta, actriz y narradora de la tradición oral afroestadounidense.

Angela Davis. La represión sufrida por vincularse a los Panteras Negras le llevó a estar a punto de ser condenada a muerte. Fue salvada por una movilización mundial en su defensa. Es una de las filósofas actuales de mayor prestigio.

Audre Lorde. Autora de once poemarios, también fue crucial su aportación a la teoría feminista al argumentar una crítica al feminismo blanco de segunda ola y dárle unos cimientos mucho más sólidos.

Toni Morrison. Consiguió el Nobel en 1993 con solo seis novelas publicadas. A partir de ella,la imagen mental de un escritor de éxito en EE.UU. dejó de ser la de un hombre blanco de mediana edad.

Chimamanda Ngozi Adichie Aunque empezó destacando dentro de la novela, con numerosos y reconocidos premios, ha sido el ensayo Todos deberíamos ser feministas el que le ha llevado a ser conocida en todo el mundo y a inspirar hasta a la mismísima Beyoncé.

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