QUIENES OBRAN

Primer Panel:

1 – Luis Sevilla – Debería no pensar en tí
2 – Ana María de Obesso Grijalvo
Inflexión
3 – Chus Martín – Próxima estación
4 – Emma Muñoz – De juego en juego
5 – Andrea López Montero
Mapa de la tribu
6 – Grete Garrido – Cuatro Estaciones

1 – Luis Sevilla

Debería no pensar en ti
que deje de importarme
todos estos años ausente.
Debería rendirme ante el hecho de que
[ninguna de estas palabras
va a levantarte de la tumba
que se ha amurallado entre tú y yo.
Debería darle otro trago
a esta cerveza
oscura y fría,
no escribirte más.
las canciones con las que te pienso.
Olvidar el vuelo de tu falda
o de cómo me leías
en tinta y bocas.
Pero lo hago.
Como se deshace el deseo
en tu voz
rasgada
como un folio a medias
que nunca se rompe del todo.
Como se hace el silencio
de hojas muertas
en un mar de tierra inmenso tan callado
que ahora
diría
pareces no haber existido nunca.

2 – Ana María de Obesso Grijalvo

INFLEXIÓN

Huéleme en silencio.

Soy mi bosque,
soy mi tierra,
soy mi canto.

He cultivado en el hielo
un paréntesis de calma
en el que clavar
mi voz.
Solo ahí
crecen latidos minúsculos
tejidos bajo mi pecho.
El sonido de las alas
bajo las manos.

Huéleme a placer,
inmóvil.                                  

La oscuridad ya no existe.    

3 – Chus Martín

PRÓXIMA ESTACIÓN

Era un chico fácil
que gustaba de sentarse
entre el invierno y el otoño.

4 – Emma Muñoz

DE JUEGO EN JUEGO

Canto encadenado
que trae esa
lluvia de fantasmas

¿Herramientas hay
para entenderlo?

Vergüenza sorda
con la que saltó
en la tierra
que entierra
la flor muerta.

Te lo dije
de rodillas.
Te lo canté.
Te lo grité.
Te lo expliqué.
Sin palabras,
me lo tragué.

En asesina y mártir
me convertí
por un perro.

5 – Andrea López Montero

Entiendo en este parto la pobreza,
recojo en pie el mapa del sonido
con las manos de lija y esa baba
que nos hace juntarnos
                                           frente a frente,
narrar nuestras historias, ser de una,
de todas
de matriz y fiel complejo:
limpiamos la caverna, el norte al grito
al sur cae la cebolla y el orgullo,
levante entre las faldas la palabra,
levante el grito mío y el de todas,
con Gloria, Silvia, Olga y las demás,
Marina, Luisa, Ángela, un violín
de tintes siberianos con oliva
de orujo verde vientre:
sube el mar.

Recojo tu sonrojo y me
sonrojo
recojo tu saliva y
ahora planto
un verde helecho verde con mi fe
de enormes dinosaurios en la ropa,
te duele el cielo roto y a los niños
mandámelos callar o me los zampo:
soy bruja de metal y chocolate
con menta, muy inglesa sin saber
decir ni un solo hueso anglosajón.

El mapa de la piel y la sintaxis
lo bailo,
bailan,
al grito de la                              soga.

6 – Grete Garrido

CUATRO ESTACIONES

Dentro de la pluma, la palabra
dentro de la palabra, la llave
dentro de la llave, la primavera
dentro de la primavera, un río
dentro del río, la muerte
dentro de la muerte, una música
dentro de una música, el verano
dentro del verano, un manicomio
dentro de un manicomio, la verdad
dentro de la verdad, los huesos
dentro de los huesos, el otoño
dentro del otoño, una mujer
dentro de una mujer, la memoria
dentro de la memoria, ese invierno
dentro de ese invierno, ella, sola y libre. 

Segundo Panel:

7 – María José Franquet – Final
8 – Pablo Gallego Boutou
El mapa del frío
9 – Paloma Mendés – Cara y Cruz
10 – Inés Alba – Tierra quemada
11 – Rocio Mendoza Blanco
De rerum Natura
12 – Adriana García-Rama
Con la caída del telón

7 – María José Franquet

FINAL

Cómo incidir
ahora justo
cuando tú ya no
vas, ni das, sólo
la duda avanza
a pasos rápidos,
a zancadas, con
voraz ansia.
Sólo palabras
para acabar.  

8 – Pablo Gallego Boutou

el frío
es una inmensidad
que nunca abandona su aguja

lo que deslumbra
es la ambivalencia de su tacto
el cuchillo con que su dedo
hiende el tiempo y la carne

apenas los desiertos se libran
de su marca

en su noche
nada nos es dado saber
salvo la piel viva
                        exigua capa

9 – Paloma Mendés

CARA Y CRUZ

La vida se detiene,
tiempo somnoliento
Con mirada endemoniada,
Cálidas sombras
Que entre piedras vacías
Dominan tu alma

10 – Inés Alba

TIERRA QUEMADA

Tierra quemada
bajo los párpados
invadido el recuerdo
invadido mi cuerpo
invadido.

11 – Rocio Mendoza Blanco

DE RERUM NATURA

Naturaleza equívoca
-papiro, pergamino o papel-
que de la tierra
elige 
siempre
la maleza.
Y con el paso del tiempo:
redefinir,
situar y rasgar,
acomodar(se)
-el uno al otro-
registrar,
conservar
y difundir:

todo crecerá vertiginosamente.

12 – Adriana García-Rama

Si con la caída del telón
se dispersase el enjambre
todo
habría sido para
casi nada
seguiríamos
deshilando preguntas
teniendo únicamente dos pies
y una memoria coja
anhelando la red tras la incierta
acrobacia
acariciando solas
la piel tan suave y doméstica
de este naufragio colectivo

Tercer Panel:

13 – Helena O´Callaghan
La mujer audaz
14 – Araitz Urbeltz – Puente Aéreo
15 – Ruritza Villamizar Pérez
Hija Hermosa
16 – Karmele Ruíz de Gopegui
Alegoría del encuentro
17 – Maijo Pazos – Movimiento
18 – Pepa Hdez. Luján
Control de incertidumbre

13 – Helena O´Callaghan

La mujer audaz busca
alimento
oxígeno
una luz secreta,
un descubrimiento genuino,
auténtico.
Otro principio.
Raro.
Suyo.
Propio.

14 – Araitz Urbeltz

Abra la boca.
Llora a gritos
la lira china,
y achicaba
agua varada.
Sombría orilla
nocturna, sola,
acanaladla,
acaudalado
paraje hostil,
prisión locuaz
para músicos sin alma china.    

15 – Ruritza Villamizar Pérez

HIJA HERMOSA

Hija hermosa, intensa de bosque,
titular del eco diluido en el mar
Continente viejo, maraña de algas,
pozo de perlas, techo de sangre
deudora de muerte, lamiendo el miedo.
Devorada canta sus gemidos.

16 – Karmele Ruíz de Gopegui

17 – Maijo Pazos

MOVIMIENTO

Empújate completamente.
Empújate para no caer.
Empújate a través de la
certeza de aquellos momentos
en los que fuiste elástica;
de donde llegaban los ecos
desde todas las direcciones.
Un pulso, un tempo diagonal
Breve, directo, libre, ¡Atrás!
Y ahora, salta de nuevo.

18 – Pepa Hdez. Luján

CONTROL DE INCENTIDUMBRE

Me creo la ilusión
de que no se acabará 
si te idolatro.
¿Podría el sol quemar
las espigas de los que le cantan?
Plantaría entonces un poema en las cenizas
reviviendo aquel amor en quien lo lea
yo estaría leyendo otros
lejos, en otra tierra.